En los jardines de QUINTA TÉRMINO, en un rincón, rodeada y a las sombra de unos pinos, se encuentra una piedra homomorfa clavada en el suelo.
La piedra clavada en el suelo ha sido empleada desde tiempos remotos como elemento canalizador de energía.
Representa en la mitología romana al dios Término, protector de senderos y límites.
Su energía nos hace prudentes, nos ayuda a conocer nuestras limitaciones e intuir los caminos por los que debemos movernos para construir y desarrollar nuestros objetivos en la vida.
El hecho de tocar la piedra o pasar un ratito junto a ella hace que nos carguemos de energía positiva y nos sintamos más a gusto con nosotros mismos y con nuestro entorno.
Cuando te alojes en la casa rural, no te marches sin tocar la piedra. No te hará ningún mal. Si eres de la proximidades, puedes venir a tocarla cuando quieras, además te invitaremos a un vaso de vino, a la usanza de las costumbres de los antiguos peregrinos.